La Arquitectura Sostenible trata de minimizar el impacto ambiental de las construcciones sobre el terreno y la sociedad. Se basa en el concepto de desarrollo sostenible (satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las futuras generaciones), con los siguientes principios:
- análisis del ciclo de vida de los materiales (sí a la reutilización y el reciclaje)
- desarrollo del uso de materias primas duraderas y el uso racional de la energía, utilizando energías renovables (no a la contaminación ni emisiones de CO2 innecesarias)
- reducción de las cantidades de materiales y energía utilizados en la extracción de recursos naturales, su explotación y la destrucción o el reciclaje de los residuos.
La arquitectura sostenible se puede basar en los siguientes conceptos:
- No construir si no es necesario. Es mejor rehabilitar, reciclar, reformar lo existente.
- Utilización de materiales renovables y reciclables, de bajo contenido energético, y que se encuentren en las proximidades.
- Limitar la demanda energética
- Producir energía a través de fuentes renovables
Según el ideal sostenible, un edificio debería ser capaz de contribuir a crear, al menos, la propia energía que consume. Además, debería ser capaz de ahorrar energía (de múltiples maneras: con mayores aislamientos, con orientaciones adecuadas, con protecciones ecológicas,…). Debería reciclar la mayoría de los residuos producidos, no solo los de uso doméstico, sino también los residuos generados en su construcción.
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